Si no lo entiendes te lo repito. Hoy de repente todo empieza, palmadita en la espalda. Llanto. Alegría y abrazos de bienvenida. Mañana de golpe todo ya ha acabado. Tristeza y abrazos de despedida. ¿Ya? ¿Tan deprisa? Otro llanto. Tic, toc, tic, toc… ¿Oyes los segundos? Y tú sin escuchar tu voz. Laberinto de asfalto. Ruido. Mucho ruido. Palabras y más palabras. Excusas y más excusas. Sin rastro de acciones. Monotonía. Repetición de repeticiones. Otro día caído en el olvido. Otra crisis de ansiedad. ¿Acaso no vislumbras una pizca de verdad? Si me pides que te lo repita, no sé si aguantarás tanta sinceridad. ¿Lo intentamos? Hoy todo empieza… Y ese todo, de repente, y sin darte cuenta, es nada. Porque para ser hay que estar y para estar hay que detenerse y respirar. Entonces nada pasa a ser todo, absolutamente todo.
(Raül Córdoba)
–
► Entra en el enlace y conoce mis libros


Deja un comentario