Madrid. Qué ardiente eres. ¿Te das cuenta? Aquí no hay declive. Bonus extra. Una propina. Una lencería de encaje. Una historia. Mis letras y tus besos. Vamos a dejar las indirectas. Qué más da. Si te voy a comer los muslos de todas formas. ¿Otra copa de vino? Cállate y sigue susurrándome cómo me vas a comer toda entera. Mi esperanza de vida aumenta cada segundo que me miras con esos ojos repletos de fuego. Átame a tu cama y házme gritar como una loca. Me enamoro de tu boquita, de tu barrio de Lavapiés, de tu rock and roll y tu charlestón. Esta noche no hay tregua. ¿A qué esperamos? Desnúdate. Desnúdame. Desnudemonos. Que empiece la función. ¿Tantra o Kamasutra? Sorpréndeme mejor con una lección de Sade y yo te hago Marqués. Que lo salvaje me excita mucho más. Ven, acércate Neptuno, y hazme ser esta noche, a mí Cibeles, la diosa que soy. Madrid. Qué caliente eres…
(Raül Córdoba)
–
► Entra en el enlace y conoce mis libros


Deja un comentario