No, no lo eres. Ni ayer, ni hoy, ni tampoco mañana. No eres invisible. Por mucho que se esfuerce en no querer verte cuando le interesa. En hacerte aparecer y desaparecer del mapa. En actuar como si no existieras. ¿De qué o de quién te oculta? ¿De qué o de quién se oculta? Por mucho que disimule, la verdad siempre aparece. New York está tan lejos… Malditas redes sociales. Malditas falsas apariencias. Malditos flirteos. Jugar en dos ligas nunca fue una gran inversión. Más bien fue una ruina. Acabas perdiendo el partido por goleada. Cuando lo quieres todo acabas no teniendo nada. Pero yo te valoro. Veo, siento y escucho como tú. Por eso te digo que éste ya no es tu lugar. Querer es demostrar, es tomar decisiones pensando en el otro, es apostar por la otra persona, aquí y ahora, porque mañana siempre es tarde, es no hacerte sentir invisible y seguir a escondidas con flirteos que acaban rompiéndote el corazoncito. ¿Qué clase de amor es ése? Ninguno. Es ciencia ficción. Por eso escúchame bien. Deja de padecer. Deja de romperte la cabeza. Tú has nacido para jugar en una sola gran liga. Tú estás en el mejor equipo. Tú, amigo mío, no eres invisible. Al revés. Por eso, déjame entrar para acompañarte a la salida. Llegó el día de abrir la puerta y marcharse. Justo al otro lado hay un mundo entero esperándonos…
(Raül Córdoba)
*Dedicado a mí, él, ella, nosotros, nosotras, vosotros y vosotras. Dedicado a todas y todos los que amamos a una persona con todas nuestras ganas.
–
► Entra en el enlace y conoce mis libros


Deja un comentario