Quizá

Quizá sí, quizá no.

Confía en tu impulso y no me dejes pasar. Súbete en marcha. Te puedo atropellar o llevarte de mi mano a un viaje que jamás olvidarás. Pero que no te queme la duda. No tengas miedo de tener miedo. Porque hay trenes que solo son de ida sin rastro de vuelta.

Quizá hoy, quizá nunca.

Los monstruos que están debajo de tu cama se impulsan cada noche en mis hombros para colarse en tus sueños. Los conozco porque antes eran mis monstruos. Aprende a jugar y a reír con ellos. Quítale las botas al gato y el trono a Neptuno. Pero no dejes el hoy para mañana, porque mañana, al despertarte, puede que tu cama esté vacía y tu ventana abierta.

Quizá contigo, quizá sin ti.

Cruzaré mares mientras el universo esté en llamas. Treparé las cuerdas de este mundo al revés; y cogido de tu mano, subiré cada día a las nubes para regalarte una puesta de sol. Te entregaré mi boca y mis ojos. Y cuando me pregunten el significado del verbo amar pronunciaré en voz alta tu nombre. Porque amar se ama amando y no escuchando a los demonios que nos empujan a amar solo lo que perdimos.

Quizá, y solo quizá, resulte que al final no resultamos ser tan perfectos. Pero también quizá, tú y yo, vinimos a este mundo con el único y fiel propósito de estar juntos. Quizá no es una casualidad y somos el uno para el otro.

Pero quizá… quizá ya es tarde.

(Raül Córdoba)

► Entra en el enlace y conoce mis libros

Deja un comentario

Crea un blog o una web gratis con WordPress.com.

Subir ↑

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar