Baila, no te detengas. Sé mala. Enloquéceme. Mueve tus caderas, invéntate otro paso, que tú me gustas como quieras. Contigo derrapo, contigo me equivoco. Hazme temblar, hazme sudar, hazme gozar, que esta noche fue inventada para que tú y yo pudiéramos encontrarnos. Baila, como tú sólo sabes hacerlo, con ese delirio, con ese descaro, con... Leer más →
Mi isla
Te enamoraste de mi isla y yo me enamoré de tus baladas. Antes de decirme «hola» ya me dijiste «adiós». Y sin embargo, aquí de madrugada, aún me abrazo con nostalgia a las últimas olas que me conducen a la orilla de tu cintura. ¿Quién bailará conmigo alrededor de las hogueras? ¿Quién regará mi soledad... Leer más →
Todo no es todo
Todo no es todo. Te lo digo yo. Que vivo en las alturas, justo un piso por encima del séptimo cielo, y aún, tan joven pero tan viejo, me sigo arrastrando algunas veces a ras de suelo. ¿Que te diga alguna verdad? Prefiero mejor no decirte ninguna mentira. La verdad es una moneda tan falsa... Leer más →
Dos más dos
Suena el despertador. Otra mañana más que nos olvidamos de darnos los buenos días. Entre tú y yo cada vez son menos las casualidades. Quizás ya es la hora de despertar. Quizás es el momento de deshacernos de las mentiras y de acabar de una vez con esta estúpida guerra fría. Se nos acabó el... Leer más →
Animales domésticos
Si la cabra tira al monte, yo soy más cabra que nadie. Fui absorbido por la tribu. Casi domesticado. No te das cuenta y estás dentro. En la masa, en lo (in)civilizado, en lo común. ¿Cuál es el límite que separa el bien del mal? Yo lo sé. O mejor dicho lo aprendí, a base... Leer más →
Nada
Nada. Todo es nada. Detente. Siente el vacío. Mata las preguntas. Cierra los ojos. Sal de tu cabeza. ¡Sal, sal ya! Todo es ciego. Menos el amor. Menos la libertad. Ser y no tratar de ser. Vivir la vida y no tratar de entenderla. Nada. Todo es nada… ¿Lo entiendes? Entonces lo tienes todo. (Raül... Leer más →
Abre la puerta
Se oyen pasos… ¿los escuchas? Puedes imaginarlo todo, puedes predecirlo todo, salvo esos pasos. Se detienen al otro lado de la puerta. Al día siguiente vuelven. Golpean cuatro veces y se marchan. Te preguntas porque son cuatro y no son cinco o seis veces. Estás nerviosa. El gato se relame. El perro mira al gato... Leer más →
No juegues conmigo
Una noche más sigo dormida en una cama que vela por mi insomnio. ¡Otra vez más te cuelas en mis sueños! Ya no sé si son sueños o pesadillas. Me miro al espejo. «¡Imbécil!», me grita una voz. Es mi conciencia. Me apresuro a cerrar la puerta de un portazo y echar la llave. Sé... Leer más →
¿Tienes hambre?
Me dices que quieres conocerme, que quieres que te conozca… De acuerdo. Me parece un buen plan. ¿Tienes hambre? Siéntate en la mesa. Vamos a conocernos. Profundamente. Aquí tienes la carta. Vamos a comer. Tú y yo. En silencio. Déjame ver cómo, cuándo y qué comes. Déjame ver cómo tratas a la comida. Qué te... Leer más →
Corre y no te detengas
No te lo creas. De verdad. Ni lo que yo te cuento ni lo que te cuenten los demás. Huye. Lejos, muy lejos. Una lengua con veneno puede robar más vidas que mil hombres y mujeres armadas. Corre y no te detengas. Aunque el corazón se esfuerce en ponerte frenos. Que el amor, si es... Leer más →