Suena el despertador. Otra mañana más que nos olvidamos de darnos los buenos días. Entre tú y yo cada vez son menos las casualidades. Quizás ya es la hora de despertar. Quizás es el momento de deshacernos de las mentiras y de acabar de una vez con esta estúpida guerra fría. Se nos acabó el... Leer más →
Animales domésticos
Si la cabra tira al monte, yo soy más cabra que nadie. Fui absorbido por la tribu. Casi domesticado. No te das cuenta y estás dentro. En la masa, en lo (in)civilizado, en lo común. ¿Cuál es el límite que separa el bien del mal? Yo lo sé. O mejor dicho lo aprendí, a base... Leer más →
Nada
Nada. Todo es nada. Detente. Siente el vacío. Mata las preguntas. Cierra los ojos. Sal de tu cabeza. ¡Sal, sal ya! Todo es ciego. Menos el amor. Menos la libertad. Ser y no tratar de ser. Vivir la vida y no tratar de entenderla. Nada. Todo es nada… ¿Lo entiendes? Entonces lo tienes todo. (Raül... Leer más →
Abre la puerta
Se oyen pasos… ¿los escuchas? Puedes imaginarlo todo, puedes predecirlo todo, salvo esos pasos. Se detienen al otro lado de la puerta. Al día siguiente vuelven. Golpean cuatro veces y se marchan. Te preguntas porque son cuatro y no son cinco o seis veces. Estás nerviosa. El gato se relame. El perro mira al gato... Leer más →
No juegues conmigo
Una noche más sigo dormida en una cama que vela por mi insomnio. ¡Otra vez más te cuelas en mis sueños! Ya no sé si son sueños o pesadillas. Me miro al espejo. «¡Imbécil!», me grita una voz. Es mi conciencia. Me apresuro a cerrar la puerta de un portazo y echar la llave. Sé... Leer más →
¿Tienes hambre?
Me dices que quieres conocerme, que quieres que te conozca… De acuerdo. Me parece un buen plan. ¿Tienes hambre? Siéntate en la mesa. Vamos a conocernos. Profundamente. Aquí tienes la carta. Vamos a comer. Tú y yo. En silencio. Déjame ver cómo, cuándo y qué comes. Déjame ver cómo tratas a la comida. Qué te... Leer más →
Corre y no te detengas
No te lo creas. De verdad. Ni lo que yo te cuento ni lo que te cuenten los demás. Huye. Lejos, muy lejos. Una lengua con veneno puede robar más vidas que mil hombres y mujeres armadas. Corre y no te detengas. Aunque el corazón se esfuerce en ponerte frenos. Que el amor, si es... Leer más →
Yo para ti no estoy
¡A mí no me señales! Ahora no, corazón, ahora ya no tienes la magia para hacerme callar, que tus caderas ya dejaron de marearme, por eso deja ya de desfilar, de lucirte, que a este Don Juan Tenorio le sobra Doña Inés, porque para mí, y escúchame bien, ¡ya te fuiste por el agujero! Destápate,... Leer más →
Ojalá
Ojalá que tengamos el coraje de estar solos. Solo los tontos creen que el silencio es un vacío. Ojalá que cada día te arranquen las dudas y te acuestes desnuda. Ojalá que aprendas a hacer cosas pequeñas en lugares pequeños que puedan cambiar el mundo. Ojalá que no perdamos una sola ocasión de saludarnos. Nuestra... Leer más →
El punto del gazpacho
Dices que no encuentras el punto del gazpacho. Que no eres feliz. Que el sol ya no se asoma por tu ventana ni alumbra tu rostro. Y yo te digo que quizás es esa absurda obsesión de subirse al "tren de la felicidad" sin preguntar antes las paradas. Nunca pudiste imaginar que dentro de ese... Leer más →