¡Basta ya!

¡Basta ya! Deja de repetirte una y otra vez. Escúchame. Tu miedo no es mi miedo. Tú que no piensas y solo repites lo que escuchas en la televisión. Tú que solo practicas la obediencia. Hoy ya nadie quiere saber la verdad, y tú menos que nadie. ¿Pero sabes una cosa? Me importa un carajo tu vida si a ti te importa otro carajo la mía. Por eso a mí no me señales. Déjate de trucos. Si se trata de fiar, no te fíes ni de ti mismo. ¿Quién te asegura que quien está al otro lado del espejo eres tú con tanta basura que dejas entrar en tu cabeza? Deja de mirarte el ombligo y mira a tu alrededor. El mundo está patas arriba. Sal o quédate. Tú decides. Pero tarde o temprano la vida te dará la bofetada que necesitas para abrir los ojos y recuperar tus propios pensamientos. Humano es sinónimo de estupidez. Y yo solo soy un extraterrestre más perdido en la ciudad. Un extraterrestre que busca otros extraterrestres para compartir ese último trago antes de decir adiós. Porque ésto ya no hay quien lo remonte; porque esta sociedad, capaz de repetir una y otra vez los mismos errores y creerse las mismas mentiras, está tan rematadamente dormida que solo se puede decir una cosa: «Aquí os quedáis con vuestra enfermiza locura». Hace tiempo que volví a mi silencio y ahora vuelvo a mi galaxia. Acompáñame o quédate. Pero no me pidas que disimule, porque yo solo me disfrazo en carnaval. Mírame. Yo no juego de farol. Yo no sé mentir, yo no sé fingir.

(Raül Córdoba)

► Entra en el enlace y conoce mis libros

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar